LAS ABUELAS


A partir de hoy os voy a contar cómo me imagino yo a mi abuela apañándose en la cocina  sin electricidad ,ni thermomix, ni frigorífico, ni grandes supermercados en los que comprar casi cualquier cosa.  He estado buscando en casa de mi madre revistas y libros de cocina, y así  recopilar material para escribir estos artículos. He encontrado “toneladas” de revistas , recortes y recetas escritas a mano ,apresuradamente ,copiadas en servilletas o en trozos de papel y de mala manera ( esto dice mucho sobre cómo se obtuvieron).Entre toda esta vorágine de material he encontrado recetas de mi  abuela, una mujer que hoy tendría 109 años.

Eran unos trozos de papel escritos a mano, probablemente con una pluma , con una caligrafía cuidada y perfecta (era maestra), en los que incluso he descubierto notitas graciosas en ellas. Era como si dejara un simpático mensajito al final de cada una.

Me ha hecho mucha ilusión encontrarlas ,Ha sido como descubrir un tesoro, que para mi lo son y tienen su mismo valor,Las he disfrutado, las he olido y acariciado  y pronto las compartiré con vosotros en la web, por que tengo toda la intención de cocinarlas. pero leyéndolas no he podido evitar intentar imaginarme cómo se las apañaba una mujer en aquellos años.

Para mi, mi abuela era una mujer muy especial, Porque, para haber nacido en la época que nació, decidió estudiar magisterio y trabajar como maestra del pueblo. Se casó mayor, lo que también dice mucho a su favor si leemos entre líneas, ya que a mi modo de entender, esto quiere decir, que no necesitaba a nadie, era independiente y se casó cuando se enamoró de mi abuelo( que a su vez era otro personaje peculiar). He intentado imaginárme como se cocinaba entonces, en qué tipos de cazuelas, al fuego de la leña en el hogar,con recursos limitados..

Después  vino la guerra, y si ya de por si trajo desgracia, además trajo las cartillas de racionamiento, la escasez, el hambre… y fué cuando la gente tenía que apañárselas como podía, agudizar el ingenio para dar de comer a la prole. Aquí en Lodosa, aunque se pasó mal como en toda España, al haber campo,la gente siempre tenía algo que llevarse a la boca, pero me consta que se pasó mucha hambre.

Así que de nuevo dejo este espacio para contar las vivencias y trucos de hombres y mujeres que saben lo que es haber pasado necesidad y hambre, y de cómo se apañaban ante la carencia de los recursos de los que hoy disponemos, y de cómo estiraban los alimentos hasta dar de comer a toda la familia .

Me parece un trabajo muy bonito, recopilar los recuerdos de éstas mujeres, saber qué cocinaban y cómo lo cocinaban, cómo hacían para aprovechar al máximo la materia prima…etc. Además os invito a hacer lo mismo y compatrtirlo con nosotros en homenaje a estas mujeres ( va de homenajes la semana). yo me comprometo a investigar y a compartir mis conclusiones en este espacio que nos brinda la red, para hacer justicia a una generación de mujeres que saben lo que es hacer lo imposible para dar de comer a sus hijos.

Y desde aquí y como punto final a mi artículo de hoy pero sabiendo que este tema va a dar mucho de si, mandar un beso muy fuerte a todas las abuelas y madres de la posguerra a las que están y a las que nos dejaron y un beso muy fuerte a mi abuela que hoy, una vez más, ha sido mi fuente de inspiración. ¡va por ti!.

  1. #1 by Cavaru on 4 Septiembre 2009 - 17:09

    Me parece precioso que escribas sobre tu abuela y el cocinar sus recetas es el mejor homenaje que le podías hacer.
    Besos

  2. #2 by Alicia (Canelona) on 6 Septiembre 2009 - 10:09

    Te entiendo muchísimo, la mejor herencia que he tenido de mi abuela (falleció hace año y medio), es una libretita vieja y pequeñita con algunas de sus recetas, a mano, con la letra perfecta tambien. Aunque muchas de sus anotaciones, me parece que solo las entendía ella…
    La guardo como un tesoro.

  3. #3 by gaditana43 on 6 Septiembre 2009 - 16:52

    Me uno a tu homenaje Sirena, muchos besos a todas las abuelas del mundo.
    A ver si nos animamos a poner recetas de ellas.

(No será publicado)